Busca el poeta impaciente
ese momento crucial
en que brota el manantial
de los delirios que siente.
Por el tamiz de su mente
cada palabra es cribada
cada sílaba observada.
Por fin algo se explicita:
una dorada pepita
en la malla es retenida.
Qué indescriptible emoción
qué hallazgo tan hermoso
clama el poeta dichoso.
Lo turba la ensoñación
de creerse en posesión
de una fructífera mina.
Y mientras todo germina
la pasión lo zarandea;
con cada verso que crea
al éxtasis se encamina.
Con su flamante poética
al marchante se encamina
que con desdén dictamina.
Al fin y al cabo es la lírica
como una moneda críptica.
Si incierta es la poesía
también la criptografía;
quehaceres fatigosos
y ambos negocios dudosos
que malgastan tu energía.
Muchas gracias por tu comentario. Mis décimas describen la analogía que encuentro entre la extracción de materiales para un poema y la “minería del bitcoin” que, por lo que sé, consume grandes cantidades de energía eléctrica. Mi conclusión es que ambas tareas son costosas y arriesgadas.
Argumento ecléctico combina ideas de distintos tiempos y teorías de diversas fuentes. Busca la síntesis y conciliación para formar una visión particular, como un aplauso en la soledad de los silencios. Lo aplaudo con entusiasmo.