Como la torre que custodia el río,
mi piel se estremece ante un suspiro;
es el anhelo de alguien que aún no veo,
pero que en mis versos ya habita y es real.
En nombre de este amor, dime:
¿en qué rincón de España te me escondes?
Vida mía, dime dónde encontrarte,
que esta incertidumbre me va quitando el ser.
Te espero al compás de Sevilla,
bajo la sombra de la Giralda te sueño.
Te busco en mis noches y te hallo en mi fe,
aunque sepa que tu nombre es el veneno donde me perderé.
Mi querido español,
déjame morir en tu veneno y habitar en tu cuerpo,
porque mi corazón ya camina tus calles
aunque mis ojos todavía no encuentren tu puerto.
Al alma blanca de Sevilla le iré a contar
que toda una vida…
yo te supe esperar.![]()