Me voy con la frente en alto
porque descubrí que puede haber paz —incluso, la esencia de una rara alegría—
aun en medio del fracaso.
Me duele admitirlo, pero…
la derrota es una maestra soberbia;
la victoria
sólo una empalagosa adulante.-
Chane García.
@ ChaneGarcia.
…
Un abrazo fuerte!