Sobre mi pared, cuelga una vieja camiseta.
Pudiera parecer un recuerdo de niñez,
pero en ella veo la silueta
del niño que le vio crecer,
el hombre que hoy despierta.
La miro y veo las grietas,
del fracaso, sobre la piel,
el muro entre casi y el nunca fue,
y las heridas, aún abiertas,
que, aunque pude, no curé.
La admiro y veo en la tela
los secretos del pasado
que al presente devuelven
los sueños olvidados.
Cada mancha es eco de mis tropiezos,
imagen de la infancia y los recuerdos.
Cada pliegue es un juego, un destello,
un soplo del viento, un abrazo del tiempo
Vieja camiseta.
Si pudiera atravesarla
y verme otra vez con ella puesta,
si pudiera recuperar la ilusión
del niño que corría con ella
¿Cómo eres tan triste,
si fuista tan perfecta?
Vieja camiseta,
de tela blanca,
y memoria gris
diez en la espalda,
escudo de Madrid,
en ti vive la esperanza,
en ti la puedo sentir.