Como el mar al romper contra la roca,
así lloran mis sueños de papel
por libar en tus labios dulce miel,
por besar con pasión tu ardiente boca.
Y percibo que late y se desboca
mi tenaz corazón -rojo corcel-
si presiente el contacto de tu piel
o imagina escuchar tu risa loca.
Y no hay tarde ni noche ni mañana
que no sueñe contigo, que no invente
un romance de amor en mi ventana.
Y apareces entonces, de repente,
como diosa fantástica y lejana
y sonríen mis sueños nuevamente.
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Bello soneto, compañero. Buen domingo
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Agradecido, Paco, y feliz de que te haya gustado.
Saludos
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Celebro que te haya gustado, Minada. Sin una pequeña dosis de ilusión de vez en cuando, la vida sería algo insulso y rutinario.

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Gracias Josemanuel. Buena semana para ti también.
Saludos.
Gracias a ti, María, por tu generoso comentario. Sin el ritmo adecuado, el soneto pierde mucho y aunque nunca es fácil conseguir esa musicalidad que todo soneto debe tener, es solo cuestión de trabajarse los acentos.
Fuerte abrazo y feliz semana.

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Un poema romántico que parece capturar la intensidad del deseo y la fantasía de un amor idealizado.
Me parece que la comparación con el mar y la roca resalta la fuerza de las emociones, mientras que la imagen de una diosa lejana encapsula la belleza inalcanzable del ser amado.
Excelente todo poeta.
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Un alto y sensible soneto de amor. Muy bueno. Saludos.
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Vaya, gracias por tu generosidad, Tali.
Un abrazo
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Celebro que haya sido de tu agrado, Alejandro. La poesía y la fantasía siempre han ido de la mano con buenos resultados.
Gracias por tu presencia.
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Celebro que haya sido de tu agrado, Pedro.
Saludos cordiales.
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Muy bello poema, deja ver el alma hasta el desnudo, expresa la profundidad de un amor incondicional. Gracias por tanta sensibilidad.
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Gracias a ti Amalia. La poesía debe de ser siempre la expresión de los sentimientos sin ninguna clase de tapujos.
Un abrazo