Horas muertas

Malditas horas muertas
y enterradas en mi reloj
que, estropeado, acierta
un par de veces más que yo.

Cuánto cuesta sobrevivir
cuando el oficio,
el sentir, la vida misma
te abandona.

Cuando aquello que te daba aliento,
aquél pájaro herido
que vino a posarse en tu ventana
y te encandilaba con su triste canto,
se escapa de tus manos
en busca de libertad.

Es entonces
cuando te crees jaula,
hogar abandonado, continente
de una nada absoluta
y ves cárcel de tus días
esta enquistada inmovilidad.

¡Malditas horas muertas
que reináis mi ser!

Desesperado os contemplo
pasar en ristra una tras otra
y, por más que me esfuerzo,
no consigo rescataros
de la futilidad, del olvido.

Cuánto cuesta sobrevivir
cuando el oficio,
el sentir, la vida misma
te han abandonado.

Vendería los vestigios
que restan de mi alma
por volver a extirpar de mí
un último gran poema.

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La soledad crea al poeta sincero, le lame la nuca hasta sacar lo mejor de él…es típico no ver el asfalto que estamos pisando una y otra vez. Las horas no se marchan, no existen y en todo caso, aceptando sus sombras, están perdidas en nuestro limbo, esperando nuestras contraseñas para volver a vivir.

Me parece un poema muy bueno con unos versos demoledores fantásticos

Saludos

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Maravilloso! :clap: :clap: :clap: :heart:!

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