Como es arriba, es abajo en tu cosmos.
El zigzag de tus manos creadoras
es el latido que escolta tus horas
en un ritual de sagrados contornos.
Los colores te hacen la portadora
de mundos. Para algunos son lujosos
y para otros de imposibles trasfondos
donde la bella inteligencia aflora.
Son tus manos las benditas culpables
de que cobre vida la realidad
hecha de hilos que zurcen el arte
que nace de la hermosa verdad
que escondes en esa mente brillante.
No dejes, en la vida, de bordar.