Que hermosa eres mujer,
tan bella como un lirio y
llevas el perfume de las rosas
en tu corazón metido.
Enamoras con tu brisa
a las estrellas del cielo y
como no, a este hombre
que se te muere de celos.
En mi corazón entraste
cuanto te di la bienvenida,
cicatrizando así la herida
que un mal tiempo me dejó.
Quédate conmigo siempre y
no te vayas tú también
quedarse sólo en la vida
es la herida más cruel.