Hablando con la vida

La vida tiene su ocaso
y yo me acerco a él,
nada le debo a la vida
conmigo ha sido cruel.

De los caminos que hay
escogí uno al azar,
nadie me aconsejó
cual era mejor o peor.

A quien puedo culpar
del destino por mi elegido
en él habían malas cartas
que han podido conmigo.

En una ocasión
y tal vez fue casual,
vi una flor hermosa
que despertó en mi
las ansias de vivir.

Pero las flores
no son eternas
y pronto se extinguió,
la cogí entre mis manos
y tuve que decirle adiós.

Por esto te digo vida
que no te debo nada
lo poco que tenía.
me lo has arrebatado.

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Un poema desgarrador, valiente y de una honestidad sobrecogedora. Transmites el peso de la nostalgia, la pérdida y la melancolía con una fuerza poética impecable y sin artificios.

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Gracias Fernando. Tuve un día rabioso y lo expresé de esta manera. Un fuerte abrazo.

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