La vida tiene su ocaso
y yo me acerco a él,
nada le debo a la vida
conmigo ha sido cruel.
De los caminos que hay
escogí uno al azar,
nadie me aconsejó
cual era mejor o peor.
A quien puedo culpar
del destino por mi elegido
en él habían malas cartas
que han podido conmigo.
En una ocasión
y tal vez fue casual,
vi una flor hermosa
que despertó en mi
las ansias de vivir.
Pero las flores
no son eternas
y pronto se extinguió,
la cogí entre mis manos
y tuve que decirle adiós.
Por esto te digo vida
que no te debo nada
lo poco que tenía.
me lo has arrebatado.