Fuimos dejando todo

Ahora, me es lejano hasta el paisaje.
Estaba a nuestra vista y no lo vimos;
no lo quisimos ver, si, lo ignoramos.
Fuimos dejando todo tan distante;
los geranios florecidos en febrero
y aquel huerto de albahaca y manzanilla,
que nos daba fragancias tan queridas.
Un inmenso silencio se suspende.
Ahora, me es lejano hasta el paisaje,
pero, ¿quieres volver al álamo y al río?

Retomemos veranos secuestrados,
descubriendo los aires de la sombra.
Ven, abre las puertas y los ojos cerrados.
Abre el domo del eco, que repite mi nombre
y baña los árboles de mango y mandarina.
Busquemos en el parque, una silla vacía
y dime que me quieres, con voz de melodía.
Ven, contemos hasta diez entre susurros,
mientras se apilan, se repliegan, retroceden
a su costumbre de abandono los jardines.

11 Me gusta

Gracias querida poeta, por venir a mis letras, con tan bello comentario. Un abrazo.

1 me gusta

Preciosa prosa @luciagomez1956
Un abrazo

1 me gusta

Ven, contemos hasta diez…
Esa propuesta ya es un poema, el musitar es poesía…
Gracias por esas bellas letras.
Maria Mercedes

2 Me gusta

Me encanta, esa lentitud en el recuerdo, esa mirada lejana. Precioso!

2 Me gusta

Gracias, Margarita, por tu lectura y agradable comentario. Un abrazo.

1 me gusta

Gracias, querida poeta.

Muy amable, por pasarte por mis versos con tan bello comentario.