Aquel día que inhumaste la duda,
brilló más la realidad desnuda.
Y en el cálido amanecer risueño,
florece en mi pecho el más caro sueño,
emerge de un romance sin diseño
que nunca jamás flaquea en su empeño.
¡Cuánta dicha a mi soledad le alcanza!
asido a las flores de la confianza
Cuando el amor valiente te saluda,
feliz refleja tu rostro trigueño;
promisorias señales de esperanza.
Promisorias señales de esperanza
feliz refleja tu rostro trigueño;
cuando el amor valiente te saluda.
Asido a las flores de la confianza
¡Cuánta dicha a mi soledad le alcanza!
Que nunca jamás flaquea en su empeño,
emerge de un romance sin diseño,
florece en mi pecho el más caro sueño
y en el cálido amanecer risueño;
Brilló más la realidad desnuda,
aquel día que inhumaste la duda.
12-03-2026
Edel@vateignoto
Imagen de 123RF
