Faroles apagados
Hace frío. Un cobertor. Un recuerdo.
Imagino, en ausencia lo siento;
siento el calor de un ser indefenso,
solitario que riega de rocío su andar;
desaparece en la bruma de la noche,
como errante que nunca encuentra el camino.
¿A dónde irá?
A sembrarse en las tinieblas
de una vida con faroles apagados;
seguidos por cadáveres que no entierra
en medio del hartazgo y la pobreza.