Faroles apagados

Faroles apagados

Hace frío. Un cobertor. Un recuerdo.
Imagino, en ausencia lo siento;
siento el calor de un ser indefenso,
solitario que riega de rocío su andar;
desaparece en la bruma de la noche,
como errante que nunca encuentra el camino.

¿A dónde irá?

A sembrarse en las tinieblas
de una vida con faroles apagados;
seguidos por cadáveres que no entierra
en medio del hartazgo y la pobreza.

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Felicidades por “Faroles apagados”.
El cierre es demoledor, deja al lector en esa misma bruma que describes.