Fantasmas del pasado

De tus ojos nacen semillas que brotan de los arcoíris.
En tus manos hay un ramo de besos;
besos rotos, bañados de sangre.
… El cielo violeta.
Tus mañanas doradas
con un negro y amargo café.
… Fantasmas danzando
canciones polvorientas
que te desgarran la piel
y hacen agujeros en el alma.
… Envejecer es renacer
encontrar en el baúl lágrimas
sin destino y cartas de papel amarillento
que nos cuentan historias
que algún día soñábamos con realizar.
Algunas se hicieron realidad y otras solo han quedado grabadas en ese papel solitario.
Palabras e ilusiones que al cerrar los ojos se convertían en sueños.

—Sueños de niños,
sueños de papel—.

… Abrir la ventana a un nuevo mundo
cada mañana, ver el cielo hasta el anochecer imaginando colores
viendo renacer cada semilla.
Sentir la lluvia golpeándote el rostro en invierno e incluso en verano con lluvias locas despobladas de raíz y arrancándote el suspiro del corazón.

—Desgarrarte bajo los subterráneos lluviosos de la soledad—.

Renacer como niños
sin ver la realidad de los días perdidos
querer ser Peter Pan en Nunca Jamás.

Prender la radio
con la casetera sin funcionar.

—Un aparato antiguo—.

Creer que se vive del suspiro
que del corazón nacen mariposas
que los cuervos son la noche que florece
que nace en forma de pájaro
creer en mí y no perdernos en el infierno de la adultez.

—No temer a los gritos que me daban terror—.

Si envejecer es olvidar la miseria, pero entre esa miseria pierdes los recuerdos dorados de crecer.
Perderse en un laberinto, pero volver a nacer.
Olvidar el nombre de tus hijos
olvidar las risas y los abrazos…

— ¿Tendría que elegir si envejecer o no?

Pero hay tantos fantasmas a los que nunca le perdemos el tiempo ni el miedo.
A los que nuestra alma rencorosa lleva dentro.
Odiar no es una opción, es una elección.

—Hay algunos que jamás olvidan el dolor—.

Sentir cuántas veces has sido sepultado
ver a los fantasmas en el cementerio sentados en sus tumbas
con su mejor vestido
con una sonrisa
con los ojos desplomados
amando la muerte porque a veces se esconde tanto remordimiento en nuestras almas no somos libres, pero al irnos dejamos todo y volvemos a comenzar.

—Es un comienzo sin pasado
sin presentes ni futuros presionados—.
Ser libre.
… Dicen que los animales hablan todos los idiomas.

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Hay quien dice que la muerte no es el final, y tú también lo dices al final de tu poema. Durante la vida nos acechan infinidad de fantasmas, unos nos llevan por caminos hermosos y otros por veredas tenebrosas. Es un viaje que hacemos a corazón abierto y sin más protección que nosotros mismos. Hay una fuerza interior que nos hace levantarnos cuando caemos y que cuando hemos perdido las fuerzas, nos hace caminar como autómatas, tal vez sea el alma. Sea como sea, coincido contigo en que al final, la muerte nos hace libres. Buen poema, pleno de actividad filosófica. Un saludo.

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Bello y denso poema, Ivka. Saludos cordiales

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Muchas gracias, Pedro.

Que tengas una bella semana.

Saludos.

Muchas gracias, José.

Que estés muy bien.

Feliz semana.

Cariños.

Magnífica reflexión la que has hecho sobre la vida pasada , los recuerdos y la muerte…
Un gran poema, su resultado!:clap::clap::clap:
Abrazos, querida Ivka! Y a seguir escribiendo cómo tú sabes hacer.
:rose::hugs::hugs:

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@mariaprieto

Muchísimas gracias, María.
Eres muy amable.

Espero que estés muy bien.
Ten un día maravilloso.

Sé muy feliz.

Un abrazo grande.

Cariños.

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