Este atardecer he querido salir y perderme entre las montañas nevadas. Todo parece escondido bajo el grosor de la nieve. Detrás de mí, sólo están mis pisadas y las de mi perrita. Algo más allá veo mi casa, con el tejado cubierto por el manto blanco de la nieve. Sé que estoy cerca de mi bosque, en donde se desbordan mis fantasías, pero, todo a cambiado. La nieve ha transformado el paisaje que es precioso, pero muy distinto. Hace frío y regreso a mi casa. El regreso es fácil, no me puedo perder ya que sigo las huellas que antes he dejado. Pienso que así es la vida, un ir y volver… Llego a casa y escribo: Pasa el hombre y su obra queda, tras de mí ¿ qué quedará ? Unas sombras de tristeza… Versos… ¡ palabras no más ! Amores, bienes perdidos, ¿ ya que importa ? ¿ qué más da ? La vida sigue su curso como el río que va a la mar… Sentirse como una hoja que se lleva el huracán… Y no tener más consuelo, que el consuelo de pensar que pronto habré de dormirme para nunca despertar… Sentirme inerme ante todo lo mezquino y lo fatal. Pero este ruiseñor dulce que canta en mi soledad… Pero esta herida del alma que no cesa de sangrar… Mi vida y mis sueños son hojas que al viento se van. En suma , todo palabras… ¡ Palabras y nada más !
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Lo más seguro que tenemos en la vida, es la muerte, sin duda, somos pasajeros de la vida, que con el río del tiempo nos lleva hacia ese inminente final; los versos son las huellas del poeta. Un gusto leerte. Saludos cordiales.
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Muy agradecido Sinmi por tu atención. Gracias por leerme. Un cordial saludo.
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