Cabizbajo y desilusionado,
vago con el dolor de mis penas,
en el desconsolado parque
que anidó nuestro idilio
Conmovido
por mi gris congoja,
que aturde mis sentidos,
el apacible atardecer
invoca al celestial llanto
Sus cristalinas lágrimas
humedecen
mi lánguida tristeza,
entre una multitud
que se desvanece en
plena algarabía,
sin que tu angelical sonrisa,
vislumbrar yo haya podido.
En lóbrega noche
vi divina luz muy ilusionado,
pero de ella, rayo ninguno
hizo resplandecer
el encanto de
tus lindos ojos
Con la tenue luz
de un sol que se muere,
contemplé el dulce romance
de apasionados tórtolos.
Y no verte a mi lado,
espinas del recuerdo
laceraron mi agobiado corazón.
Presencié la otoñal
orfandad de las hojas.
El vaivén musical
del mar.
Pero las nostálgicas
gaviotas volaron
sin la caricia
de tu adorable mirada
Tu prolongada
ausencia
incendia mis dudas
¿Cuál es el valor de mi querer?
¿Aún extrañas el elixir
de mis besos?
¿Soy amado o víctima de tu engaño?
No saberlo,
aflige
mi atribulada alma.
A pesar de todo, con ansias te esperaré
Por ahora, Sólo sé…
Que esta tarde vi llover,
entre la avalancha humana
te busqué…
Y no estabas tú.
Autor:Profr Mucio Nacud Juárez
(DR.) Enero de 2021
Poema inspirado en el tema musical del Maestro Armando Manzanero. “Está tarde vi llover”