Esta mañana de tormenta
y truenos agigantados,
no deja sitio a la luz.
Los rectángulos de mis ventanas
empapados de agua
no me dejan ver la calle.
No, esta mañana tampoco acompañaré a los caminantes.
El silencio y su volumen
engrandece el espacio,
los balcones se tienden
a su sol aún de estío
y de los tejados resbalan
brazos de sol cegando
las miradas.
No, esta mañana tampoco acompañaré a los caminantes…
Muy buen poema, Dana. Descriptivo y a la vez sugerente. Siempre me gusta la poesía que habla de lo que nos rodea, que escapa de los temas “solo” sentimentales. ¡Gracias por compartirlo!
Me parece maravillosa esa descripción del día y de los espacios!
Ese tipo de poesía no me es ajena, a mí me encanta escribir sobre ello.
Saludos, Dana, te seguiré leyendo.