En el susurro mudo
de un pensamiento
que duda y no nace
la conciencia afina
las palabras de un sentir
que se quedó en los pliegues
del suspiro centinela
y en el espíritu se despliega
un tiempo inédito
donde los latidos de la vida
se estrenan.
En cada mirada
nace una imagen nueva
que palabras tienden
en la sabana del tiempo
que trazan invisibles sendas,
etéreas avenidas
y desiertas calles
donde caminan de la mano
utopías y sueños.
En ese trazo único,
de la imaginación,
donde las ideas planean
la inspiración se enciende
como un faro en el acantilado
iluminando con su destello
ese horizonte que solo yo interpreto
pues es hijo de un pensamiento
que no nace, solo es embrión
quedándose en secreto.
Pippo Bunorrotri 15/12/25