Abrí el baúl de mi retina
cuando todo estaba a punto de desvanecerse,
Violín y Violonchelo blanden navajas
en el parking de los desnortados,
un absurdo duelo por dignificar la cuarta cuerda.
Cupido ya lo predijo al tercer tequila;
¡Vas a morir de desamor
no por torturarte con ocio desmedido!.
Un conclave de sombras reales
siempre andan susurrándome a oído;
“No confrontes a Shakespeare con Cicerón”,
sube hasta el piso superior
y deja que tus sentidos griten,
alinea el laberinto que obstaculiza
la metamorfosis que te convierta en amor.
Ser soldado del escuadrón LATIDO
súbditos de vivir la vida
como si no hubiera un mañana
ha sido la trituradora
de todas la perspectiva que quise tener,
antes de convertirme en un fogonazo más
de “Yonki” que contabilizar.
Cuando estaba a punto de desvanecerme
una patada en la entrepierna
descontracturó todos mis pensamientos abstractos
con el luto plateado danzando en hogueras
que se disiparon al despertar.
-De verdad, lo he intentado,
pero ser un sobrio difunto
y pensar que el cambio de guardia
que custodia la puerta de mi corazón me protegerá,
es una Utopía de las gordas gordas-.
P.D.
¡Gracias a todos los asistente!
¡Gracias por la puntualidad!
Ya si eso nos vemos o leemos
en otro de mis entierros.