Entre humo y música

La estancia no mentía
olía a verdad
un cítrico humo de enebro
envolvía el lugar,
tres acordes y a rodar.
Tal vez, amigos por necesidad,
la naturaleza en mi
me obligaba a fumar.
Si se rompía una cuerda
Pink Floyd acariciaba el alma,
King crimson despertaba
las abejas de los oídos.

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Un cítrico humo de enebro :heart:

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Un trocolo como un camión y en esto llegaron los Jethro…qué tiempos, vamos yo aún sigo…tocando.

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Saludos

No he querido ser irrespetuoso ni con el poema ni contigo, por eso no he retirado el comentario…me ha salido del alma.

Saludos

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Pues suena de maravilla Pink Floyd en este original poema, Fernando.
Me gusta, me gusta :wink:

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para nada eres irrespetuoso, fue el momento divino.
Me alegro que sigas tocando, yo no puedo pero eso es otra historia :heart: :guitar:

los jethro tull, como no, el flautista magico tambien hacia pasar grandes noches.
Saludos Pedro y encantado que te guste compañero.

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Precioso, disfrute leerlo
Abrazo

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