Fue su perro quien sacó a la luz los cadáveres que tenía enterrados bajo el verde de la hierba artificial del jardín. Escarbó con sus patas en todos los rincones. El resultado fue un espectáculo dantesco, pero el animal parecía satisfecho con la proeza y la miraba expectante. Ella tragaba saliva intentando mantener la serenidad. Con una sola mirada reconoció cada uno de aquellos restos; todos le pertenecían… y todos le dolían.
Sobraban las palabras; frente a ella, pudriéndose, resurgía todo lo que no se atrevió a hacer en la vida. Acarició a su perro y él lamió sus heridas.
22/Junio/2022
Publicado en la Asociación Solidaria Cinco Palabras.
Palabras a incluir regaladas por MARTA JAUMANDREU, PERIODISTA TVE:
PERRO – VERDE – SERENIDAD – MIRADA – PALABRAS
Causa Solidaria del mes de Junio:
FAGAL - FEDERACIÓN GALEGA DE ALZHEIMER
Hermoso y original !!! Precioso !!! Bravo !!
Excelente relato!! Te superas cada vez! Me gusta leerlos todos son muy originales e interesantes,
Besitos, Gali!
Es muy hermoso tu relato, atrapa de principio a fin y deja una sensación de querer más. Abrazos cariñosos.
!Muy bueno¡, me acorde del gato Negro de Edgar.
Que buen relato, original y ocurrente, todo un detective en potencia, !!! Posees una creatividad con los relatos excelsa, poeta!!!
Hermosas metáforas y los cadavares del alma pesan más y no se pueden ocultar ni en el desván.
Precioso tu escrito.
Exquisito @Galilea! Me fascinó la escalada de “un relato mínimo”. Felicidades. Abrazo fuerte, Gali.
Inquietante relato de suspenso, que nos mantiene atentos, querida poeta!
Un gusto leerte, Galilea; abracitos!!
Grande!!!
El gran Poe! Tremendo el cuento de “El gato negro”.
En el caso de este micro metafórico, el perro bien puede ser ese amigo que siempre sabe cómo decirte la verdad poniéndote frente a frente con tus fantasmas o tus “cadáveres”… por tu propio bien.
Muchísimas gracias por tu lectura, compañero.
Besicos.
Muchas gracias, compañero.
Besicos.
Muchas gracias por tu lectura, Wallace.
Besicos.
Muchas gracias, María.
Besicos.
Muchas gracias, compañera.
Besicos.
Mil gracias por leerme, compañera.
Besicos.
Así es… los que más pesan siempre. Y no sirve de nada taparlos.
Mil gracias por tu lectura y comentario, Jorge.
Besicos.
Muchísimas gracias, compañera.
Besicos.
Atrapan, tus relatos. Saludos
Mil gracias, Rafael