Enfrentar a la Gorgona

En algún momento todos
tenemos que enfrentar nuestra Gorgona.
Mirarla de frente, sin temor
a convertirnos en roca, sin la necesidad
de asir la espada y cortarle la cabeza.

A veces basta contemplarla
como el mito que es:
ficticia, ergo falsa,
incapaz de provocar sino un bostezo
al sabernos curados de su espanto.

Allá los hombres que aún cedan a su hechizo.
Allá quien no conoce las trampas
que se ocultan en sus cabellos.

8 Me gusta

Al menos yo, amigo Noel, me cuidaré de no ir al infierno, no quisiera tener que vermelas con ese monstruo, que es allí donde hace uso de la mágia de su terrorifica mirada. Hasta en el más allá, no quisierqa convertirme en piedra.
Buen poema.
Abrazos

1 me gusta

Esa Gorgona… :heart: :heart:!!

1 me gusta

Eres brutal escribiendo, Noel.
Mi admiración.

1 me gusta

Que maravilla Noel
Saludos :hugs:

1 me gusta

Uff, excelente inspiración poética!!!

“En algún momento todos
tenemos que enfrentar nuestra Gorgona.
Mirarla de frente, sin temor
a convertirnos en roca, sin la necesidad
de asir la espada y cortarle la cabeza.”

1 me gusta

MI estimado, Pedro. Pues muy buena esa perspectiva, y esperemos que en efecto falte mucho para su encuentro. Pero a veces no necesitamos llegar al infierno para convertirnos en piedra. Un abrazo enorme.

1 me gusta

:sweat_smile:, así es, ¡Esa gorgona! Gracias por la lectura

1 me gusta

Ni tanto, @wallacegere , eso es una gentil exageración de tu parte. Abrazo siempre

1 me gusta

Muchas gracias, @Magdalena

1 me gusta

Siempre tan gentil, @luciagomez1956, un placer tenerte por estos versos.

Será que tengo sangre andaluza. Eso se dice por aquí… “calla, ezagerao” :sweat_smile:
Pero no, lo digo de corazón.

1 me gusta

jajajaja, pues me encanta ese hablao andalú! jajajajaja

1 me gusta

Me asustas con esa información. Ojalá estes equivocado y no me petrifique… Jajajaja
Abrazos

1 me gusta

Ojalá! Estos son momentos en los que me encanta equivocarme. Abrazo grande.

1 me gusta