Está en boga lo ramplón.
Hoy es prodigio literario
rimar urinario y ovario
y llamarlo reguetón.
Ordinaria versación
¡Encefalogramas planos!
Van lo vulgar, lo chabacano
lo mezquino, lo grosero,
lo ordinario y lo chinguero
cogiditos de la mano.
Rimar sin ningún sentido,
sólo hace falta encajar.
¡Lástima de sociedad!
que tiene el gusto perdido.
Será que he envejecido
pero me cuesta tragar
el insufrible trovar
de estos juglares mezquinos
ripios con voz de pollino
al que ellos llaman cantar.
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apina
20 Septiembre, 2025 18:26
2
No he podido dejar de reír mientras leía tus inspiradas y socarronas décimas.
Y a propósito del reguetón, oí decir que la verdadera venganza de Moctezuma -ejecutada cinco siglos más tarde- ha sido regalarnos esta maravilla…
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No podría ser más atinado tu poema y su sentir, y es que cuando las palabras se arrastran sin alma, la música se convierte en ruido.
PD. Aunque confieso mi gusto culposo de haber disfrutado superficialmente de uno que otro reguetón en algún momento
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Gracias por vuestros comentarios. un saludo