En definitiva,
hay quienes
como yo—
con ese afán
de echar el cuerpo
a contemplar a otros;
en la valiente búsqueda
de los actos que ocurren
en el quehacer humano.
Senderos que se juntan
corazones que se ofrecen
y se eligen;
en una playa extranjera,
un campo extendido,
un minado de flores,
sobre el incierto—
abrazo de verano.