El renegado

Aquí estoy, mi viejo amigo
heme otra vez ante ti
ha sido duro el camino
que me ha traído hasta aquí

plantado estoy en tu orilla
¿qué no me ves todavía?
vine a escucharte de nuevo
como hace mucho no hacía

solíamos conversar
y compartir confidencias
yo hablaba de mis anhelos
tú, de la eterna existencia

quizá no me reconozcas
bajo tantas cicatrices
que no evitó mi armadura
ni aquel juramento que hice

por qué no quieres hablarme?
¿te avergüenzan mis derrotas?
aunque yo quise emularte
me faltó tu fortaleza

tu lucha contra las rocas
es tu razón y destino
la mía contra los hombres
no más que un cruel desatino

mira que voy desarmado
no porto malla ni yelmo
no ciño espada al costado
sólo soy un renegado

¿me condena tu silencio
por haber capitulado?
se me acababa la vida
sin encontrarle sentido

yo esperaba tu consuelo
tu paternal comprensión
que en tus aguas me dejaras
limpiar mis ojos de horror

me marcho, mi mar amado
sin que mirar atrás pueda
tierra y mar me han repudiado
tan sólo el cielo me queda.

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Hermoso romance!
Te vacías por dentro ante ese lugar casi “sagrado”, que es el mar…

Un abrazo, Antonio!

El mar, padre protector o irascible, juez indulgente o implacable, guardián del tiempo, notario del mundo y de la humanidad, eterna fuente de inspiración …
Gracias, María, por visitar y comentar.

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Hermoso romance, Antonio. El mar…

Un abrazo, poeta¡¡

Muchas gracias por tu lectura y comentario, Hortensia.

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El mar actúa como un potente instrumento poético al simbolizar la inmensidad, el cambio constante y la libertad. Funciona como una metáfora del inconsciente, representación de la vida y la muerte. Aplausos para ese renegado dinámico y andariego. :clap:

Aunque vivo bastante cerca del mar, temo malgastar su poderosa influencia en mí si lo visito demasiado. Sólo voy a verlo cuando me siento preparado para ello. Este poema lo pergeñé un día de fuerte temporal en el Mediterráneo, la semana pasada. Muchas gracias por tu lectura y amable comentario.

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Tu aportación es preciosa. Un abrazo.

Muy amable, David. Gracias por tu lectura y comentario.

El mar, guardian profundo, silencioso, lleno de furia, testigo de tantas huellas milenarias. Que maravilloso poema. Encantada de leerte. Saludos cordiales. :hugs:

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La imponente presencia del mar abre nuestros corazones. Muchas gracias por leer y comentar.

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