No sé si es sin ti o es sólo contigo, al desorientarme en cada suspiro que exhala tu boca al hablar bajito con tu labio dulce pegado a mi oído.
No sé si adivinas, al ver que tirito si el haz de tus ojos se posa muy fijo al vidrioso umbral veraz de los míos, que si tú me miras no sé lo que digo.
No sé si seduce lo que te recito rimando los versos de un amor idílico. Sé que en esta historia del querer maldito, es lo que tú sientes no lo que yo escribo.