El imperio del silencio

Quise entrar en la existencia del otro
en la carne
en el licor
en las esquinas
¿Con que frecuencia uno piensa?
la salida si, la salida, la carne
la carne pesada, límpida y vivida
¡Dios mío, me duele mi carne!

Por querer entrar,
ni siquiera la entrada descifré.
Y salí sin saber, sin querer, sin sentir.
Y trémulo, pálido, inconsciente
el dolor se abría en llagas en mi frente.
Ni voz ni mirada, sólo carne,
carne absurda, carne ardiente.

Carne que da vueltas, que gira que se mueve
que existe, que se deprime; la herida, el vuelo
su olor, mi olor, el cuerpo y su sexo
agua hirviendo, cicatriz, goterones solos
la raíz y el espanto
mi lengua y su boca: le existencia es de otro.
la existencia es el dolor
el duro replicar de un tambor, es esa sed
mi sed existencial, el duro vivir,
la existencia es mía, mía entre estas dos paredes.

De la sal del mar hice mi lecho,
y tras todo ese trecho
de besos mojados,
de caricias tersas,
de cuellos infinitos,
quedé rendido a los pies del cielo.
Callado, vencido,
y acuso a todas las palabras
vidriosas y heridas,
de haberme hecho pasto del olvido.

Allí queda mi espacio
mi intento de fuga
de piedra de corte
de azulejos en la noche vacía
y de especies en el más inmenso mar

añejado en el sur
es el tiempo del vaso que envejece
manía que sale de hoja
del final de la página
al borde del mar
henchido de olas
mi cuerpo crece
en las alas enormes de la playa
en la quietud de la arena

es mi golpe que se frena

Pequeño espacio,
veo el mundo desde dentro
mientras sueño
que hay otra vida en el subsuelo
que jamás conocí.

Estoy indiferente
cercándolo todo con una furia de perro
son los días manchados de ojos
de arena
encallados en las piedras y en las sombras de los árboles
que no adivinan mi edad
ni mi territorio
ni mi escasez de comida
ya por tres días
solitario mi ser.

Choca contra la humanidad
y emerge una partitura de luz
que envejece y detiene el tiempo en el andar
de un caracol ebrio y absurdo
soy yo mismo, desanchado al aire;
respirando las lágrimas,
abrazando los huesos,
haciendo del silencio mi sustento.

es un honor colaborar con @Pequenho_Ze

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Hacía tiempo que no hacía una colaboración! Gracias, @isaac.freire.uce, un honor y un placer.

Abrazo!

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Impresionante poema.
Un fuerte abrazo Isaac.

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Un abrazo de vuelta, a la vida, al mundo y al lote de nubes.

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Gracias por el detalle¡ un fuerte abrazo de vuelta

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Versos tan bellos como trepidantes en su lectura intentando acaparar todo su ímpetu en un suspiro, magnífica colaboración, enhorabuena poetas!!! :clap::clap:

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