El borde

La suela convida al destino
en cada sucesión del paso.
Lo prueba oronda y el fracaso
lo convierte por evasión en desatino.

Se ven las sequías del despeño,
las rocas rodando cuesta abajo.
Y aunque densos los trabajos,
tira fuerte la esperanza de los sueños.

No es tonta ni vana la cabeza.
Se huelen las brisas de la muerte,
pero el pecho late fuerte
y en cada amanecer la vida empieza.

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Hermosos tus versos Luz, buenos días y un abrazo

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Muchas gracias por tu comentario, Luis! Saludos!

Muy bien coordinados los versos del poema, por eso resultaron de mi agrado.
Aplausos.
Abrazo

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Delicado y profético. :slight_smile:

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Te agradezco mucho, Saltamontes!!! Un abrazo!

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Muchas gracias por leer y dejar tu comentario! Saludos!

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