El ayer y el mañana

El mundo del ayer
se muere en el suspiro
de las horas que se apagan
y las páginas de su historia
se queman en los rastrojos del tiempo,
mientras el nuevo mañana
se acostumbra
a una nueva amargura
a una nueva ilusión
y la sombra del olvido
borra las huellas dejadas
de ese ayer que fue un mañana
que ya es ceniza.

No habrá huellas
en la arena de la playa
que las olas arrastren
con su espuma blanca
si el mañana nace muerto,
ni abra amaneceres
que dibujen albas diferentes
pues la razón
de lo que fue realidad gigantesca
se desvanece en el soplo
de este viento nuevo
de este mundo viejo
con su ruido
que no es nada diferente
al ruido del ayer.

La vida de ese ayer
que fue mañana
y de ese mañana
que ser ayer
se retira cansada
herida y vencida,
sintiendo
que el ruido del mundo
son golpes que dejan heridas
convirtiendo el silencio
en cotidiano.

Pippo Bunorrotri 28/01/26

4 Me gusta

¡Qué manejo tan brillante del concepto del tiempo!
¡Felicidades!

1 me gusta

El tiempo y su engranaje…esa rueda que nos atrapa sin remedio.
Hermoso versos reflexivos.

Buen remate!

Buen día , Pippo!

1 me gusta

Muchas gracias Fernando
Buen día

Muchas gracias Maria
Buen día
Abrazo

1 me gusta

Excelentes versos para una meditación sobria sobre el tiempo cíclico.
El ayer y el mañana se desgastan, en la vida persiste la herida.

1 me gusta

Muchas gracias Alejandro
Buen día