Sobre el sosiego del mar
el horizonte se arruga
y llora el cielo
con finas lágrimas,
y la tibia brisa
abraza el roció
del alba,
convirtiéndose
en este despertar
donde la lluvia
Zalamea mi rostro
y el frio es entusiasta.
La mirada perdida
en un horizonte sin pausa
donde los grises son matices
de penumbras manchadas,
mientras las gaviotas
van de mástil en mástil
y las olas baten
en los arrecifes.
La vida se humedece
en este amanecer mojado
de dulce fragancia,
la vida ese ese instante
desde la orilla de la playa
donde la lluvia nos moja,
donde las lágrimas son gotas
mientras el silencio
habla con las olas.
Pippo Bunorrotri 21/07/26