El agua aprende tu nombre
y se vuelve lágrima en tus ojos.
Amanezco en tus pupilas,
todavía aferrado al sueño
con que me acompañás
cuando la noche aprieta.
Sos la luz que no miramos,
el brazo que me sostiene
cuando la madrugada amenaza.
Y cuando nos besamos,
el mundo se reduce a esto:
todo lo demás es ruido,
un río de salivas partidas
donde nos entendemos
sin acentos ni punto final.
Navego tu cintura,
con la torpeza feliz
de quien llega a casa.
Soy un planeta errante,
derivo hacia tus senos, que me esperan
como dos soles
que no conocen invierno.
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Excelente poema sobre el amor al amanecer!
Me gusta mucho esta parte:
Muy bueno el uso de una metáfora lingüistica al describir el acto de amor en forma de poesía!
Saludos y gracias por compartir!
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Metáforas cósmicas íntimas: Ser “planeta errante” que encuentra “dos soles que no conocen invierno” es tierno y enorme a la vez. Dejas de derivar cuando llegas a ella.
Si el velero era soledad y mandato, este es hogar y gravedad. Ya no buscas quién eres: lo sabes cuando te besan.
Verso favorito: “un río de salivas partidas donde nos entendemos sin acentos ni punto final”. Describe la intimidad sin caer en lo cursi.
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@alejandroe @Fernando @Edgard … Hermosas lecturas y comentarios. Agradecido.
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