¡Dios, qué tristes elegías!

La justicia así fracasa,
muere con la dictadura
amante de la censura
que le puso su mordaza
a una simple ama de casa
con sanciones tan impías
que ya cumplió treinta días
ofreciendo sus disculpas
y ha pagado hasta las multas,
¡Dios, qué tristes elegías!

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
Ciudad de México, a 11 de agosto del 2025
Dedicado a la censurada ama de casa, C. @KarlaMaEstrella

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