En todo está Dios.
En todo hay belleza.
En el fuerte roble
y en la humilde hierba,
en los pajarillos
y en las duras piedras,
en la viejas ruinas
y en las rosas frescas.
¿ Nunca habéis pegado
el oído a la tierra
para oír los hondos
misterios que encierra ?
¿ Qué os dice el silencio ?
¿ Qué os dicen las huellas
que el paso del hombre
sobre el polvo quedan ?
El mundo es igual
que un arpa suprema,
vibrante, sensible,
divina y eterna.