Decirle que lo quería
iba a decirle
(que lo quería)
pero la tarde
se me llenó de silencios
y mis manos
torpes de ti
no supieron sostener
la palabra
él estaba ahí
—tan cerca del mundo—
y yo
tan lejos de mi voz
(qué lo quería)
repetía el aire
sin atreverse
porque querer
era un abismo
con su nombre
y yo
apenas
un latido
ensayando caer
entonces
no dije nada
sólo dejé
que mis ojos
lo tocaran
como si el amor
pudiera existir
sin ser dicho
(pero no)