«…Ve pronto a ellos si quieres contagiarte por un momento de aquella tristeza de ensueño que hace palidecer el pensamiento para poder soñar más tiempo…que te da deseos de abrazar las formas que se desvanecen y las estatuas que caen y las grandezas que mueren. Ve a ellos, poeta, si quieres escuchar la poesía…»
(Santiago Rusiñol)
…
Tocan a duelo las campanas…
en las altas palmeras abatidas,
gime el viento de noviembre
destiñendo a los cipreses
de un verde gris y desvaído.
Ya no quedan gorriones
en el nido abandonado.
Ni abejas, libando el néctar
sobre las lilas marchitas.
Moradas y resecas,
flores de buganvilla,
cubren con su chasquido
las sendas sordas y mudas
entre parterres solitarios.
Gime…la fuente renqueante,
susurra su música añeja
con indolente añoranza…
y una tristeza difuminada
de sueño confuso,
de siluetas veladas…navega
entre sus limos más oscuros.
Viejo jardín de mirtos y laureles,
de glorietas circulares
con estatuas derruidas.
de frondas amarillas y resecas
y en los caminos silenciosos
enredaderas salvajes y esquivas.
Escribir versos tristes…
en esos viejos bancos.
Escribir versos y borrarlos
como se disipa la tarde…
en el violeta de la bruma.
Escribirlos…
al abrigo del silencio
de un ocaso que se muere
entre soledades turbias
y limos del estanque,
se extravían las horas perdidas
en el dédalo geométrico
de los arbustos de boj.
Viejo jardín sin alma…
mustio y decadente
perfumado de rosas pálidas,
de hiedra verdinegra
cubriendo sus muros
y soñolientas arcadas.
De una bella melancolía,
de amores…que no perduran.
Viejo jardín sin alma…
Ya en la tarde, a la deriva…
sombra de lo que fue.
Una pausa…
entre la muerte y la vida.
Agosto 2026
“Jardín de las Elegías. Son Moragues” .
Pintura de Santiago Rusiñol (Barcelona, 1861-1931)
"Santiago Rusiñol se convierte en uno de los pintores paisajistas más importantes del cambio de siglo. A partir de 1896, y en contacto con los pintores impresionistas franceses, regresa a España e inicia unos viajes por todo el país pintando obras inspiradas en jardines, que alcanzan un elevado refinamiento. Es seguramente, el más sensible de los paisajistas españoles."
(Publicación del Museo de Bellas Artes de Granada)
