Culebras y sapos

CULEBRAS Y SAPOS

Siento, sin sentir, el renegrido encierro
de la luna más clara, que contamina mi espanto.
Enmarco el desencuentro
que me lleva al viejo amigo,
al solitario hallazgo de la nota discordante,
al verso perdido del plumín hambriento.

Habito, sin el menor aprecio,
la apatía que me obliga al nuevo encuentro.
Sobrevivo una vez más
a mi confinamiento (entre enemigos),
fingiendo tener un perfil bajo y sumisa obediencia.

De sus bocas, culebras y sapos saltan envenenados.
Dejo creer que soy uno más entre ellos,
atendiendo a su incendiaria verborrea
sin acentuar halago,
y vuelvo a sobrevivir una vez más
entre tanto descontento,
fingiendo tener un perfil bajo y sumisa obediencia.

El turbio inframundo de la noche
está llamando a su fin.

El día ha llegado, es mi momento.

4 Me gusta

Tu poema resiste como pocos: entre sombras, sigue buscando su pedazo de dignidad.

Hola, Alejandro.

Gracias por estar ahí amigo. Un placer siempre leerte.

Un abrazo.

Me gusta cómo describes tu sentimiento buscando la manera de sobrevivir en este mundo turbulento…
Tu poema despide sinceridad…
Un saludo, Fernando. Y buen fin de semana!

Hola, María.
Gracias por tu lectura.
¡Que pases un buen fin de semana!
Un abrazo

1 me gusta

Buenas noches, Pippo.
Gracias por siempre estar ahí.
Un abrazo.
¡Buen fin de semana!