En mi mente vacía transitas;
Hablando el idioma de poetas,
vagabundos
y otros mundos
en que habitas.
Apeteces morfemas,
que en mi pecho se esconden.
Salpicas mis ojos,
bóvedas de afecto,
misterios,
y esquemas.
¡Cuervo!
Modelemos una vida sin hambre.
El cóncavo pasado desiste.
Despluma el silencio triste.
Olvidemos
el enjambre.
