Había una vez una pequeña y despistada nube que por las tardes bajaba a las montañas a tomar agua de los manantiales, pero de tanto beber, un día se hizo arroyuelo. La mamá nube, entre truenos y relámpagos, cada verano lanza sus lágrimas para buscarla. Es por eso que llueve.
2 Me gusta
Muy bonito!!! Sólo le faltan las ilustraciones para hacer un cuento para niños!!

1 me gusta
Muy amable! Gracias. Esa es la idea con los cuentos cortos. Buen día!
1 me gusta