Grande… y gran poema. Lleno de esa energía. De esos gritos desesperantes que lloran en el olvido de un auxilio que llega tarde, pero llega. Y ojalá llegara a tiempo. Un maravilloso mensaje a voz alta y alzando manos al cielo.
Simplemente espléndido.
Saludos, espero que te encuentres muy bien.
Uff!! Este poema lo escribí hace unos dos meses, me daba mucho miedo publicarlo, es un tema que considero muy, muy delicado, al que tengo muchísimo respeto, motivo por el cual te agradezco enormemente este comentario que me eriza la piel.
Un abrazo cariñoso Ivka, gracias por estar.
Tremendo poema!! Últimamente están sucediendo algunos casos de violencia con los más vulnerables, que nos dejan sin aire y sin palabras…como nos hemos quedado con estos versos tan sinceros y reales!
Aún así, yo pienso, que esas etiquetas son necesarias para cuantificar, verificar los casos y su origen para darle la importancia que tienen y para actuar de lleno con las leyes adecuadas, pero algo falla…el no ponerse de acuerdo en ello.
Agradezco enormemente la sinceridad de tu comentario Wallace.
En el título de este poema quise dejar a un lado ése género (que claro que hay que dárselo a la violencia, pero siempre para crear esas leyes en beneficio de las víctimas y no de esos intereses políticos en las que se ven embadurnadas muchas de esas leyes), para definir a las víctimas como lo que son, seres humanos.
Un abrazo.
Gracias por este comentario tuyo tan sincero María.
Tú lo has dicho, algo falla, ese ponerse de acuerdo para crear esas leyes que beneficien única y exclusivamente a las víctimas, que estén pensadas única y exclusivamente para ellas, no para los intereses de quienes las redactan.
A ésto es a lo que me refiero cuando digo que se pierde tanto tiempo en etiquetar la violencia, no que sea una pérdida de tiempo etiquetarla.
Un abrazo y una buena semana.
Te pido mil disculpas Domingo por lo tarde que contesto a tu comentario.
No lo he visto hasta ahora, las tecnologias y yo estamos muy reñidos.
Poémame es el único grupo de las redes sociales en el que formo y he formado parte. Agradezco enormemente tu paso por mi poema y este comentario tan emotivo que me haces.
Un abrazo.
Es cierto que la violencia siempre será violencia, venga de donde venga: de la pareja, o de padres y madres hacia hijos, de hijos hacia padres, de los okupas hacia los vecinos…de alumnos entre ellos en el bullying, en las bandas juveniles, de cuidadores hacia ancianos, de los terroristas, en las guerras…
Tanta, tanta violencia, … que es cierto. Es una pena perder tanto tiempo en etiquetarla o manejarla políticamente.
Mientras tanto, hay demasiadas víctimas y demasiadas lágrimas derramadas. Y eso es lo que urge. Y lo único que debiera importar.
Muchísimas gracias Artemisa, has clavado la intencionalidad con la que le he puesto el título a este poema.
Como bien dices, se pierde mucho tiempo etiquetándola, que no es lo mismo que perder el tiempo. Las etiquetas son necesarias, pero desde la ayuda a las víctimas, y no a los intereses políticos, que es ahí por lo que se pierde tanto tiempo.
Gracias nuevamente por tu extenso comentario.
Un abrazo cariñoso.
Perdona mi tardanza en la respuesta Sinmi, soy muy nuevo en esto, y aveces me supera un poco.
Agradezco eternamente tu presencia en mis poemas.
Comentarios como los tuyos, además de motivar ayudan mucho a aprender de los demás así como de uno mismo.
Un fuerte abrazo.