Con cariño y paciencia
hemos remendado los silencios
y hemos tejido compañía
en los días deshilachados.
Hemos sabido dónde poner
el último punto
para que no nos deshagamos del todo.
Agradezco cada puntada compartida
y por hacer de la amistad
un tejido sin rasgaduras.
Agradezco que todas estemos
siempre para las otras
cuando los hilos
de nuestras vidas se enredan.