Cómo pedir direcciones

Y sin embargo no es verdad, que las abuelas
huelan a anís, y tengan ojos grandes
como platos.

A pesar de que sus ropas, eso sí,
estén siempre acartonadas
y limpias como la conciencia
de un espejo.

Yo sólo espero que vuelvan
las abuelas de los cuentos
porque con ellas ganamos
en calidad… Además, tienen muy buena vista.
Si se os pierde una aguja,
enseguida la encuentran.
Haced la prueba.

Hoy en día, las abuelas
son como árboles huecos,
se les olvida el final de los cuentos
y tienen ganas de morir.

Por eso a veces cuando observo
la noche abierta al aire frío
apoyado en el alféizar de mi ventana,
junto las manos sobre el pecho
al estilo italiano, y grito
hasta quedar sin aliento:

¿DÓNDE ESTÁIS, ABUELAS?

Porque me siento solo
sin su tacto cálido,
sin su mandil que huele
a limón.

El mundo responde, como siempre,
a su manera
es la tercera vez esta semana, que un vecino
me para en la escalera;
y mudo, y pensativo,
me pasa en una cuartilla
la dirección del geriátrico.

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Magnifico desarrollo del poema y tema,encrucijando al lector al desenlace final que es buenísimo.

Tienes una pluma muy ágil y bonita…

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Para mí este poema es una cirugía a corazón abierto.
Me cala, me llega y me gusta mucho.
No conocí a ninguno de mis abuelos y es algo que de niña envidiaba de mis amigas.
El final del poema es demoledor, por real.
Escribes muy bien, Omar.

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Hermoso poema que llega al corazón. Saludos.

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Cuánto amor y reconocimiento a las abuelas en tu magnífico poema, Omar.
Muy ingenioso de tu marte escribirlo y bella la forma en que lo haces.
Mis sinceros aplausos
Abrazo

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Muchas gracias, Pedro, por tus amables palabras :slight_smile: .

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Gracias Wallace! Me encanta leer como lo describes y que te guste. Siento que no pudieras conocerlos, uno de mis recuerdos imborrables de niño es recibir un caramelo de menta de mi abuela. Curioso, ¿eh? Un simple caramelo de menta, pero imborrable.

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Muchas gracias, Melchor, me alegra mucho.

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Qué bonito lo que escribes, eterna gratitud :slight_smile: . Me alegra que te guste.

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Todo un hermoso y entrañable poema, compañero. :hugs:
Un saludo!

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Nostalgia de las abuelas en un mundo donde solo se valora lo novedoso. Saludos.

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Gracias a ti, Omar
Abrazo

Mmmmm Te disfruté como quien relame lento la naranjalidad vainillada en la paleta de un cremoso helado —naranja y mantecado o vainilla, son sabores que maridan muy bien y, como en mi caso, gatillan los recuerdos de la infancia… Para mí, las abuelas huelen a lino limpio resplandeciente de ese que parece que se tragó el Sol de agosto; pero brilla con la incandescencialidad de un impoluto crisol. Las abuelas huelen a lino blanco, a ropa bien lavada tendida en el tendedero y los abuelos por el contrario huelen a conuco y a Sol… los abuelos son de un almizcle más fuerte—. ¡¡¡Gracias por tu prosa deliciosa!!! Me alborotaste la nostalgia por los míos.

Saludos.

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Genial :clap: :clap: :clap:

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súper lindo tu poema.
Felicidades

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Cómo me ha gustado este poema! No te había leído, pero me ha sorprendido totalmente. Hay mucha sensibilidad detrás de ese lenguaje sencillo. Destaco aquí algunos versos que me han fascinado:

Aunque todo el poema es un lujo! :clap::clap::clap:

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Muchísimas gracias María! :slight_smile:

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Gracias! Muy interesante tu comentario. Hace poco estuve pensando si no avanzamos demasiado rápido (por ejemplo en cuanto a tecnologías y cómo y cuando usarlas)… sin preguntarnos si realmente “avanzar” es “mejorar”.

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Gracias, alexander, más bonito tu comentario que mi poema! :slight_smile:

Mil gracias Escosura! Qué alegría que te guste y valores el estilo porque esa forma sencilla es también una de mis favoritas (a veces intercalo forma sencilla y verso libre con algo un poco más elaborado de verso clásico al final del poema, y es un contraste que me encanta).

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