“Entre la nada y el sueño,
cruzan mis horas insomnes
las sílabas de tu nombre” ~ Octavio Paz
De nada sirve darle vuelta
al calcetín de la vida
ni colgarse de las lianas
de la desesperanza,
dos rocas sin whisky
no le quitan la sed
a las sirenas de la ambulancia.
Dos muslos paralelos
y dos senos obtusos
no me resuelven
los irresolutos (e irresolubles)
problemas de mi plano cartesiano,
ni sustrayendo siete kilos
de números imaginarios,
ni elevando a la raíz de π
o dividiendo por cero
la raíz de la Ceiba Pentandra.
Que alguien me de un triángulo
(aunque sea Pitágoras),
no importa si es escaleno,
isósceles, amoroso u obsceno.
Y qué hago si mi asiento del avión
viene sin chaleco salvavidas
ni máscara de oxígeno,
que alguien me lance una sirena
que me de respiración de boca a boca
aquí en el fondo de este agujero blanco
(rápido, antes que venga Alicia
o el Mago de Oz).
Cantinero: sírvame otra copa
(y sírvale una al cuervo de alas rotas
y también al coyote tuerto),
otra piña colada,
un mezcal,
o un sexo en la playa
(antes de que me estrelle en las rocas),
total, de tragos, yo no sé nada.
La nada debe ser la cosa intangible a que se enfrenta el poeta como consecuencia de la finitud de su ser, creo que era Descartes que decía algo así como que: « Sería absurdo que nosotros, cosas finitas, tratáramos de determinar las cosas infinitas»
Aplausos
Me encantó el poema! Muy original, fresco y en tono desenfadado…como si no importara nada de nada, pero importa.
Lo buscaré en tu libro.
Abrazos, Alex!
Todo tiene la justa importancia que queramos que nos afecte. Del todo a la nada solo hay un salto.
Me encantó la lucidez que desprende tu poema.
Un aplauso amigo poeta.
Ah, me encanta que gran poeta eres,que haces, que, si el avion viene sin chaleco salvavidas ? habrás de salvarte tu mismo, salvarte en sueños, salvarte en vida ,antes que acabe, tomate un trago a mi salud )))
Que pasada de poema amigo, podía ser una escena larga de alguna peli de Buñuel o de Tarkovski, cualquiera sabe; en todo caso lo asocio a esas “pajas mentales” del alma, harta de realidad, buscando en lo ilógico su refugio.
Vaya libro debe ser ese Caos exquisito…felicidades.