Tus ojos saben a vuelo de colibríes
y mi alma es apenas un retazo de viento,
un trazo de acuarela, algo tumbado
en la plegaria de un pequeño ovillo de silencios…
Anhelándote.
¡Domestícame!
un silencio en los arrabales de un pájaro pretérito. Y luego huye, solo huye…
Buscándote…
En el traspiés de una parábola marina,
en el cuenco vertido de mis ojos tristes
en la tiza de un verso
Tu boca… (Besándote )
Te vi volar en la tez de un girasol,
mientras mi alma enhebra un talud, para navegar en tus gestas de colibríes y madreselvas.
“Tus ojos saben a vuelo de colibríes
y mi alma es apenas un retazo de viento,
un trazo de acuarela, algo tumbado
en la plegaria de un pequeño ovillo de silencios…
Anhelándote.”