Por acá todo sigue igual.
Los días transcurren cansinos, no vienen ni van a ninguna parte.
La fe ya no la encuentro ni en la simpleza de algún pensamiento vano.
Las estaciones siempre me visitan vestidas de tristeza.
Todas tienen la paleta de colores del invierno aunque la chicharra ya ensaye su concierto.
Mi Río de la Plata ha enmudecido, sus aguas se me antojan invisibles.
El sol no se refresca en las tardes, más bien siento que muere amaneceres.
Nada encaja.
El paisaje cotidiano se me hace extranjero, aunque acabe de estallar la primavera.
Mi amor,
mi tierno amor no sabes lo que extraño esa vida que no llega.
Los ceibos que plantamos han crecido.
Ese tiempo sí ha llegado.
Me carcome el pensamiento de no ser vieja a tu lado para sentarnos a su sombra como lo habíamos soñado.
Vieja soy, lo vivo en el alma.
Me han caído un montón de años, pero no te veo a mi costado.
Esos ceibos siguen ahí plantados en mi alma y sus raíces crecen en mis venas esperando que acabe la maldita primavera.
Gracias María!!!
La flor del ceibo es la flor nacional en Uruguay.
El ceibo es un árbol originario de América, especialmente de la Argentina (zona del litoral), Uruguay , Brasil y Paraguay. Crece en las riberas del Paraná y del Río de la Plata, pero se lo puede encontrar también en zonas cercanas a ríos, lagos, lugares pantanosos.
No te pude subir una foto para que los conozcas pues “esos” ceibos existen.
Beso enorme!