Ni en Río,
ni en Tenerife,
ni en Cádiz…
no existe carnaval
ni máscara veneciana
capaz de esconderte
de lo que sientes.
Ni en Río,
ni en Tenerife,
ni en Cádiz…
no existe carnaval
ni máscara veneciana
capaz de esconderte
de lo que sientes.
Ni la fiesta más grande logra ocultar lo que arde dentro.
Por más que intentemos evadirlo, lo que sentimos siempre encuentra la forma de salir.
Buen poema, breve y certero.