Componer un poema en tu rima.
Deshilachar tus lustres entrañas,
tus carcasas, versos y espinas.
Descifrar tus esencias extrañas.
Extirpar mística lunatica.
Cual conjura enciende relatos
en la oscuridad enfática;
liberando dementes retratos.
Desencadenar lírica parda
entre fuegos y duendes
donde la esperanza atarda.
Criatura de extensos pantanos.
“No temo laberintos, tinieblas,
temo la claridad en lo llano”.