Busco
mi melancolía.
¿Será
que se escapó
disfrazada
de alegría?
Como árbol desnudo
en añoranza
mi alma
hoy la espera.
No volveré a ser
yo misma.
¡Tráiganla
de vuelta!
Llevó
mi soberanía,
mis murallas
y el privilegio
de mi tristeza.
La necesito
con premura,
como regocijo
miserable.
La necesito,
todavía,
como el umbral
de una puerta.