Blanco sobre el Silencio

Me resigné pensando
que una piedra era mi camino,
un sello de ámbar para
dejar de sentir.

Elevé mi casa sobre la dureza,
creyéndola paz, aunque solo era
una tregua de asfalto;
un rastro blanco sobre el silencio
que juraba no volver a sangrar.

Fui cal que aprendió
a oxigenar desde adentro,
una blancura sorda que
se consume su propio encierro.

Habité la quietud de las canteras,
como un lienzo blanco sobre el silencio,
donde los restos de lo que fui
se volvieron sedimento.

Llevé la máscara de roca
sin pedir nada,mientras el tiempo
me tallaba una estatua
para ocultar que,
bajo el pecho,
la herida seguía viva,
esperando el golpe de luz
que rompiera mi estructura
y derramara, por fin,
mi blanco sobre el silencio.

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Me gusta el juego que haces con la resequedad de las rocas y de la cal, de la dureza recibiendo rayos de luz. Me gustó tu poema. Gracias por compartir!!

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Es fascinante cómo usas conceptos como el “sello de ámbar” o la “máscara de roca” para describir ese mecanismo de defensa que todos hemos construido alguna vez.

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Exactamente, Fernando. El ‘sello de ámbar’ y la ‘máscara’ son esos refugios que construimos para protegernos, aunque terminen por encerrarnos.

Gracias por conectar con esa parte.:smiling_face:

Saludos :blush:

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Gracias a ti por leer

Esa ‘resequedad’ era justo la atmósfera que buscaba transmitir.

Me alegra que te haya gustado😊

Saludos :blush:

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