Juró el mundo arreglar el mundo
y la tierra rompe en mil pedazos.
Mezquindad, oportunismo endiablado,
indecencia bien vestida
con camisa y traje blanco.
Sordomudos pertinaces
y en las cajas de caudales
de la desgracia el oro escondido.
Sociedades malditas pueblan infiernos,
siderurgias candentes funden el alma
y miden todo lo que se vende,
se alquila y se cambia
… todo está bien pensado, previsto
y camuflado en este mundo
que poco a poco se rompe en pedazos.
Bilderberg,
paraíso dorado de elegidos
que anhelan el sosiego y el futuro
de un planeta imaginario
en su breviario o en su circo milenario
de trompetas y tambores
que dirigen la marcha triunfal.
Verdes prados abonados
con pastillas de dormir
y barreras en los puentes
que cruzan los barrancos
… el bosque encantado y la fauna cautiva
no puede salir
ni nacer, ni crecer,
ni existir.


