Bésame azul,
pez de la lengua,
hermano del río que baja por encima del labio,
como árbol impresionista,
lluvia en la boca.
Bésame azul,
como los puentes en las tardes de otoño,
como los libros desnudos en la mesa,
eternamente fruta de las palabras con las que se ama.
Bésame y bésame azul,
que caiga el cielo en el tronco del beso,
con Dios dentro,
para que muera muriendo el tiempo,
las sombras completas,
la herida y los muertos.
Ya veo que te gusta el azul, es uno de mis favoritos también…
Te envío este enlace de un poema que hice sobre este color y publiqué aquí. Por si quieres leerlo, compañero… Azul