Que difícil es ser pobre,
si gozas el sol cada día.
Que difícil es ser pobre,
si permites que la lluvia
que cae sobre tu rostro,
te llene de alegría.
Que difícil es ser pobre,
si brindas con amor
aunque la copa esté vacía.
Que difícil es ser pobre,
si basas tu riqueza
en sonrisas semanales,
y no en la economía.
Que difícil es ser pobre,
cuando endeudarse
es invertir en compañía,
aunque los cristales estén rotos
y a la misma taza de café,
le tengas manía.
Que difícil es ser pobre,
cuando aparece el insomnio
a media noche,
y te inspiras en él
para hacer poesía.
Que la pobreza no es problema,
si al pasear por la arena
dibujas mandalas,
y no te das por vencía.
Que difícil es ser pobre,
si al plantar semillas
aparecen flores,
que curan la melancolía.
Que la belleza de tu mente
te haga libre,
aunque el frío cale
y las rejas,
te impidan saltar.